Las Habas de San Benito son una de esas tradiciones que definen el alma de Ezcaray
Marzo en Ezcaray no solo trae los primeros aires de primavera; trae consigo el aroma a leña y legumbre cociéndose a fuego lento. Hablar de las Habas de San Benito es hablar de nuestra historia viva, de una tradición que nos une como pueblo. En Casa Masip, donde la cocina y la tradición caminan siempre de la mano, vivimos esta festividad con una emoción especial. No es solo un reparto de comida; es el recordatorio anual de quiénes somos y de la generosidad que define a nuestra villa riojana.
Una tradición que nace de la caridad
Esta festividad, que celebramos cada año el sábado más cercano al 21 de marzo, tiene raíces casi milenarias. Su origen nos traslada a la Edad Media, cuando los monjes del Priorato de Santa María de Ubaga repartían habas cocinadas con tocino entre los más necesitados del valle para calmar la hambruna.
Lo que comenzó como un acto de caridad monacal es hoy una fiesta de hermandad. La Cofradía de San Benito y Valvanera es la encargada de mantener encendida esta llama, preparando con mimo miles de raciones en grandes calderos de cobre.

El ritual del fuego y el caldero
El día de San Benito, el aire de Ezcaray cambia. Desde las seis de la mañana, el aroma del humo y el sofrito invade el entorno de la Iglesia de Santa María la Mayor. El proceso es un ejemplo de cocina lenta y tradicional: se ponen a remojo cientos de kilos de habas secas que luego se cuecen en grandes calderos de cobre sobre fuego de leña.
El secreto del sabor reside en la sencillez y la calidad de nuestra tierra: habas, agua de la sierra, cebolla, sal y ese toque inconfundible de tocino que aporta untuosidad al caldo. Ver a los cofrades remover los calderos con grandes palas de madera es asistir a un espectáculo gastronómico que nos conecta directamente con nuestros antepasados. Cerca de 7.000 raciones se reparten cada año, y ver a la gente con sus cuencos y cucharas en la mano es la imagen perfecta de la convivencia en Ezcaray.
Vive la experiencia en Casa Masip
Para nosotros, en Casa Masip, las Habas de San Benito representan los valores que intentamos trasladar a nuestra mesa cada día: el respeto por el producto local, el fuego lento y la alegría de compartir. Tras disfrutar del bullicio y el reparto en la plaza, no hay nada como refugiarse en el ambiente acogedor de nuestro restaurante o disfrutar de un vino y un pincho en nuestro bar.
Marzo es un mes ideal para descubrir la Sierra de la Demanda, caminar por nuestras calles empedradas y dejarse contagiar por la hospitalidad de un pueblo que sabe honrar su pasado. Te invitamos a que este año no solo leas sobre esta tradición, sino que vengas a vivirla y a saborearla con nosotros.
Porque en Ezcaray, las tradiciones no solo se ven, ¡se saborean!